La Laguna, Guerrero; donde las calles se tapizaron de balas; saldo de un oficial muerto y cinco heridos.

Al menos 60 hombres con armas de alto poder irrumpieron en el pueblo y atacaron por más de una hora la comandancia de la Policía Rural

José Molina/API

La Laguna, Gro. 05 de Septiembre del 2018.- Más de una hora de terror vivieron los habitantes del poblado de La Laguna, municipio de Eduardo Neri, durante el enfrentamiento a balazos entre una célula criminal que opera en la zona y elementos de la Policía Estatal Rural, lo que arrojó el saldo de un oficial muerto y cinco heridos.

Tras la fuerte balacera, varias viviendas y vehículos lucían repletos de orificios producidos por los impactos de bala, y en las calles quedaron regados más de mil casquillos percutidos de diversos calibres.

Los hechos ocurrieron durante la mañana de este miércoles, y de acuerdo con fuentes oficiales consultadas, los responsables del ataque son integrantes de una célula que se disputa el control de la siembra y tráfico de droga en esta parte de Guerrero, bajo el manto del cartel “Guerreros Unidos”.

A la llegada de reporteros y un enorme convoy de policías federales, estatales y militares, los pobladores mencionaron salieron de sus casas donde permanecieron refugiados y, dijeron que eran cerca de las 07:30 de la mañana vieron a más de 60 hombres fuertemente armados que rodearon el pueblo y comenzaron a disparar contra la comandancia de la Policía Rural, corporación que forma parte de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

En el lugar sólo se encontraban 12 agentes de seguridad, quienes como pudieron repelieron la agresión y se refugiaron de la lluvia de balas que venía desde donde estaban los civiles armados.

“Estábamos preparándonos para irnos a trabajar al campo cuando de repente vimos que llegó mucha gente armada y rápido nos metimos a nuestras casas, después se empezaron a escuchar los balazos por donde quiera. Se escuchaba bien fuerte y ni se sabía de dónde estaban disparando”; relató un hombre mientras bebía una copa de mezcal, “pal susto”.

Otro de los testigos, relató: “cuando empezó la tracatera agarré a mis hijos y rápido los metí debajo de mi cama; ahí estuvimos tirados más de una hora mientras se estaban agarrando, solo se escuchaban cómo las balas pegaban contra los carros y las casas”.

En una calle de aproximadamente 200 metros de largo, se observaban regados cientos de casquillos percutidos de armas de alto poder. Literalmente, el suelo estaba tapizado. Las fachadas de las viviendas presentaban orificios por doquier, así como las ventanas, puertas y hasta los techos de lámina.

Además, siete vehículos quedaron varados con decenas de impactos de arma de fuego, entre estos dos camionetas; una patrulla de la Policía Ciudadana de Eduardo Neri y otro del Ayuntamiento.

En el lugar seguía tendido el cuerpo del elemento de la Policía Estatal asignado como encargado de la Policía Estatal Rural, que en vida respondía al nombre de Jorge Alberto “N”. Los cinco heridos ya habían sido trasladados a diversos hospitales de Chilpancingo, por paramédicos de la Cruz Roja y Protección Civil del Estado.

“Mientras estábamos ocultándonos de las balas, se escuchaba que los policías rurales hablaban por radio a sus compañeros para pedir refuerzos, pero el apoyo llegó dos horas después y ya que salimos y todo estaba en silencio”; recordó uno de los entrevistados.

Al lugar acudieron elementos de la Policía Estatal y de las Fuerzas Especiales, así como el Ejército Mexicano, quienes sitiaron todo el pueblo pero no localizaron a los agresores aunque, de acuerdo con los pobladores, “se fueron a pie entre los cerros”. (Agencia Periodística de Investigación)

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